Por Jaime Delgado
MEXICALI.- No puede regatearse a Carlos Marín, el uso de la repregunta en la entrevista realizada al presidente Enrique Peña Nieto, el 2 de septiembre. Responde la maltrecha imagen de un hombre que lleva sobre la espalda la peor percepción conocida a nivel internacional sobre un Presidente.

Peña Nieto vive la peor época de su gobierno, la popularidad del «Salvador» se encuentra por los suelos, es el personaje más criticado en redes sociales, blanco de burlas, «rey» del meme y una bolsa de recursos que denostan la imagen de un priísta, y que no parece terminar.
En la entrevista realizada en Anchorage, Alaska. Carlos Marín voló más de 9 horas para encontrarse con el Presidente Peña. Así lo hicieron ver en el encuentro.
El entrevistador, experimentado reportero, autor del libro «El Manuel del Periodismo» y director General del Grupo Milenio. El Presidente se mira agotado, hay marcas en los ojos del daño que deja la percepción negativo por el resultado del encuentro de Donald Trump.
Peña Nieto no tuvo empacho en imponer su punto de vista. Marín llamó idiota al candidato republicano de Estados Unidos.
Reclamó el entrevistador de manera clara, de manera precisa y maciza durante 38:46 minutos.
«Estoy bastante consciente de ello», dijo el mandatario, sobre la mala percepción.
Marín le dijo que viene en picada en la percepción. Peña Nieto masticó el mismo discurso, sin embargo, Marín le preguntó sobre la corrupción, la imagen que hay de este gobierno priísta.
El nivel de volumen sin duda favoreció a Peña Nieto. «Una es la percepción en algunos ámbitos pero a final de cuenta la realidad es otra», y se va por dar un «mini» informe de los logros de este gobierno, sobre la inflación.
¡La imagen de desastre! repreguntó.
«No te dejes llevar por la percepción», insistió el entrevistado.
La percepción son aquellos estímulos que recibimos de la realidad, y que le damos una interpretación, ya sea negativa o positiva.
En la política la percepción, como en la seguridad, es un valor que nace de lo que imaginario social y para medirla es por encuesta, sin embargo con las redes sociales es otro instrumento de medición.
Y esas mediciones indican una reducida popularidad de Peña Nieto.