Feliz Año Nuevo
Por Jaime Delgado

MEXICALI.- La salida de Jorge Alberto Cornejo Manzo, de la subdirección de Imagen, Producción y Publicidad del gobierno del Estado, no significó un restablecimiento de la política de comunicación del Gobernador Francisco Vega de Lamadrid, lo que viene para el mandatario el 2017 es una encarnizada lucha por el poder presidencial y luego la gubernatura, lo que conlleva campaña tras campaña en contra de su imagen.
Vega de Lamadrid habérsela jugado a favor de Cornejo Manzo perdió la batalla, tuvo que pedirle la renuncia al panista en contra de su deseo, incluso el ex corresponsal de La Jornada en Baja California y ex funcionario del gobierno de Guillermo Padrés, en Sonora, andaba diciendo en sus últimas días en el gobierno estatal que no renunciaría.

Desde el 2012, previo a la campaña electoral estatal donde «Kiko» Vega resultó ganar, Cornejo fue visto como un operador que venía de Sonora con la «escuela» de Jorge Morales, donde a billetazos buscaron controlar a los periodistas.
Así fue en los 6 años de Gobierno de Padrés, terminando el ex jefe de Cornejo en la cárcel y sujeto a un juicio penal.
A la mitad del gobierno de «Kiko» Vega le funcionó la estrategia del billetazo, pero no esperaba una reacción solidaria de la mayoría de los periodistas cuando supimos que estaba orquestando campañas de linchamiento en redes sociales contra dos periodistas: Dora Elena Cortés, directora y fundara de AFN Noticias, y la colega Adela Navarro, directora del semanario Zeta.
Dos mujeres con trayectoria. Sin embargo el gobierno estatal no dimensionó la reacción del gremio, hasta tarde se dio cuenta que la relación de odio con los periodistas de Baja California le estaba abonando a los señalamientos de corrupción de su Gobierno.
Al contrario quiso encontrar respuestas en el tradicional chantaje, así se lo interpretó Cornejo y Roberto Karlo al Gobernador del Estado. Que los periodistas estaban realizando denuncias porque querían publicidad, algo muy alejado de la realidad.
Todo fue la unión del gremio ante una forma de trabajo que ya no tiene lugar en la Comunicación Política.
Pero independiente de eso, «Kiko» Vega tiene una crisis de imagen, aderezada con el conflicto generado por el propio Director de Comunicación Roberto Karlo, por no hacer nada al respecto, y Jorge Alberto Cornejo Manzo, a la subdirección de Imagen, Producción y Publicidad del gobierno del Estado, pagando el silencio a la crítica.
Pero el Gobernador tiene una crisis mayor que podría costarle el refrendo al PAN el 2019, aunque en el 2018 podría ser colocado como los primeros casos de probable corrupción en el naciente Sistema Nacional Anticorrupción, está en la mira del SAT y la PGR.
Ni el cambio de política de comunicación, muchos menos la salida del Jorge Alberto Cornejo Manzo, a la subdirección de Imagen, Producción y Publicidad del gobierno del Estado, le servirán al Jefe del Ejecutivo estatal de Baja California.
Ahora tiene la tarea de «limpiar» su imagen, no ante los periodistas en Baja California, sino con autoridades federales que semanalmente le dan seguimiento a «Kiko» Vega, y ahí no hay Cornejo que lo salve.
Sin embargo, la imagen de «Kiko» Vega está quebrada, en términos contables, está en número rojos y lo que viene el 2017 parece una tormenta perfecta o un sismo de magnitud 7.2*.
Otra lección que deja la renuncia de Jorge Alberto Cornejo Manzo, a la subdirección de Imagen, Producción y Publicidad del gobierno del Estado, es que los propietarios de los medios tradicionales ya no puede seguir jugando a realizar periodismo, la opinión pública es mucho más fuerte.
Y los responsables de oficinas de comunicación social de todos los niveles, jugar nuevo rol, profesionalizar el mercado de la publicidad y el respeto al ejercicio periodístico.
Feliz Año 2017
*El Gobierno de José Guadalupe Osuna Millán, tuvo una crisis similar a la de «Kiko» Vega con algunos medios de comunicación, pero se solucionó -salvando el trabajo de Raúl Ruiz (realizaba una labor parecida a Cornejo), hoy director del periódico Verdad de Navojoa, Sonora-, sin duda fue la trágica muerte de Francisco Blake y el sismo de 7.2 en el año 2010.
Kiko Vega no tuvo nada de eso.