MEXICALI.- Uno de los miembros del Cartél de Sinaloa, Joaquín «El Chapo» Guzmán fue extraditado a Nueva York a los Estados Unidos, en medio de que amenazó a Donald Trump, quien jura este viernes como presidente de Estados Unidos.
El Gobierno de México no ha explicado por qué extraditar al capo hoy, justo a unas horas de que Donald Trump asuma la Presidencia de Estados Unidos. El Presidente Enrique Peña Nieto habló de negociar con Trump “todo”, es decir, no sólo revisar el TLCAN sino también aspectos como la migración y el combate al narcotráfico.
Algunos observadores habían dicho que “El Chapo” era una pieza de cambio en esa negociación. Pero, parece, esa pieza de cambio se ha perdido.
-Información en desarrollo
ADEMÁS
Ciudad de México, 19 de enero (SinEmbargo).- Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”, fue extraditado este día a Estados Unidos, confirmó la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).
Los funcionarios hablaron bajo condición de anonimato, porque no estaban autorizados a discutir el tema públicamente.
Relaciones Exteriores informó que el día de hoy el Quinto Tribunal Colegiado en Materia Penal en la Ciudad de México determinó negarle el amparo y protección de la Justicia Federal a Joaquín Guzmán Loera en contra de los acuerdos de la Secretaría de Relaciones Exteriores para extraditarlo a Estados Unidos.
“Al considerar que dichos acuerdos cumplieron con las normas constitucionales, los requisitos establecidos en el tratado bilateral y demás disposiciones legales vigentes para su emisión y que no fueron, ni han sido vulnerados, sus derechos humanos en los procedimientos instaurados”, argumentó el gobierno en un comunicado.
ADEMÁS
Detalló que puso a disposición de la Procuraduría General de la República a Joaquín Guzmán Loera, y a través de la misma, “el Gobierno de la República entregó al Señor Guzmán Loera a las autoridades los Estados Unidos de América”.
El líder del Cártel de Sinaloa arribó el pasado 7 de mayo al penal de Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) Ciudad Juárez, Chihuahua, de manera sorpresiva, tras ser recapturado en enero del año pasado en Los Mochis, Sinaloa. En una Corte de California es acusado de asociación para importar y poseer con la intención de distribuir cocaína.
El 8 de enero, el presidente Enrique Peña Nieto anunció la captura del capo en su tierra natal, Sinaloa. La operación en Los Mochis fue producto de una operación militar en un domicilio en el que no esperaba encontrársele, pues se buscaba a Iván Gastelum, su jefe de sicarios.
Tras intentar huir de nuevo por un sistema de cloacas, fue detenido en plena calle por policías y trasladado a un motel mientras llegaba la Marina.
Las autoridades mexicana habían expresado en varias ocasiones su intención de agilizar el proceso de extradición de Guzmán; en octubre, el titular de la Comisión Nacional de Seguridad (CNS), Renato Sales, estimó que esta se concretaría en enero o febrero, una vez el Poder Judicial resolviera las impugnaciones de la defensa.
Durante su reclusión, la defensa del nacido en Badiraguato, Sinaloa, argumentó que era torturado, acusaciones que llegaron hasta la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). En octubre pasado, su esposa Emma Coronel acudió a la sede del organismo en Washington, Estados Unidos, en donde se reunió con miembros del Grupo de Protección del organismo para revisar en qué estado se encontraba una petición de medidas cautelares que realizó desde mayo.

Las capturas. Fotos de archivo
¿POR QUÉ AHORA?
El Gobierno de México no ha explicado por qué extraditar al capo hoy, justo a unas horas de que Donald Trump asuma la Presidencia de Estados Unidos.
El Presidente mexicano Enrique Peña Nieto habló de negociar con Trump “todo”, es decir, no sólo revisar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) sino también aspectos como la migración y el combate al narcotráfico. Algunos observadores habían dicho que “El Chapo” era una pieza de cambio en esa negociación. Pero, parece, esa pieza de cambio se ha perdido.
Apenas el pasado 11 de enero, Peña Nieto dijo que en cualquier negociación con los Estados Unidos se debe incluir el compromiso para frenar el flujo de armas y dinero de procedencia ilícita a México. Además de garantizar un trato humano y el respeto a los derechos de los migrantes mexicanos. Invertir en tecnología para mejorar la seguridad y el flujo comercial.
Sumado a ello, dijo, se debe de mantener el libre flujo de remesas con los connacionales que viven en Estados Unidos, uno de los puntos con los que ha amenazado el magnate, convertido en político, y que obligaría a pagar la construcción del muro entre México y Estados Unidos.
El pasado miércoles, Peña dio un discurso sobre la responsabilidad de Estados Unidos en la lucha contra el crimen organizado en México. Sus palabras fueron más duras que lo acostumbrado, sin embargo, pese a la insistencia presidencial, especialistas en seguridad prevén que disminuirá la cooperación binacional para acabar con los nueve cárteles que operan en el país.
Del 2008 a la fecha, el Congreso estadounidense ha asignado al Plan Iniciativa Mérida, un pacto de colaboración entre ambos países contra el crimen, 2.3 mil millones de dólares.
Este monto podría desaparecer durante la administración que está a punto de iniciar Donald Trump el 20 de enero. Así lo sostuvo Alejandro Hope, analista en seguridad.
“Yo creo que los fondos se van a reducir significativamente, sino es que se van a cortar por completo”, dijo Hope, quien agregó que hasta ahora el Plan sólo ha sido un esfuerzo simbólico; ya que sus recursos no han representado más del 2 por ciento del total de lo que México destina a seguridad.
Trump ha guardado silencio sobre acciones puntuales para combatir a los cárteles. Mientras, asignó al General John Kelly como Secretario de Seguridad Nacional de los Estados Unidos.
El Presidente electo basó su campaña acusando a los migrantes mexicanos de ser criminales y violadores y su principal propuesta de campaña fue el construir un muro para evitar el tráfico de personas y drogas. Hasta el momento el magnate ha sostenido que el proyecto sigue en pie y que buscará darle celeridad.
Un funcionario de Estados Unidos dijo a la agencia The Associated Press que la Administración para el Control de Drogas, (DEA, por sus siglas en inglés), recibió en custodia al capo en Ciudad Juárez, en la frontera con Texas, y un avión partió a las 17:31 horas tiempo del este (2200 GMT) hacia Nueva York.