
Entresijos en una columna de trascendidos
MEXICALI.- La Cámara de Diputados de Baja California en las últimas horas se ha convertido en un verdadero intercambio de favores y compra de voluntades para cumplir el capricho a Jaime Bonilla y la dirigencia de Morena, modificar la Constitución local para ampliar de 2 a 5 años el periodo de Gobernador, violentando así el proceso electoral.
Trascendió que una de esas transacciones por voto destaca la de Victoria Bentley, diputada de la bancada del PAN pero alejada del Partido luego de la derrota por la reelección. La ex secretaria General del Sindicato de Burócratas pidió a quienes andan de compra de votos la Dirección de Servicios Administrativos y la Contraloría Interna.
Bentley dijo que sí apoya el capricho de Jaime Bonilla y Morena a cambio de esas posiciones, sin embargo, la llegada de la diputada sería un enfrentamiento directo contra la actual secretaria General del Sindicato de Burócratas que encabeza Lázaro Mosqueda, por es esa instancia de la Cámara de Diputados la encargada del personal y por en ende sobre las negociaciones con la burocracia.
Jaime Bonilla y Morena, junto con la complicidad de los diputados Carlos Torres del PAN y Marco Antonio Bolaños Cachos (PRI) andan en búsqueda de 17 votos para realizar reformas constitucionales, para lo cual ofrecen dinero en efectivo y posiciones en la Cámara de Diputados.
Además, los panistas que traicionarían la el acuerdo del PAN nacional, de no reformar la Constitución local, buscan que se aprueben las cuentas públicas por adelantado de Ayuntamientos, entidades gubernamentales y paraestatales.
Los panistas que venderían su voto a Morena es dejar sin problemas todo el tema de fiscalización, tal como lo hizo el gobernador Francisco Vega de Lamadrid, en la XXI Legislatura, que en los últimos días de esa gestión (2016) se aprobaron las cuentas públicas.