
Texto de Daniel Salinas Basave
TIJUANA.- Un día cualquiera, sin decir agua va, la principal biblioteca pública de Tijuana es desmantelada para convertirla en oficinas. En una ciudad que tuviera un mínimo y elemental respeto por su cultura, su comunidad y sus espacios públicos, yo esperaría un evento de despedida y gratitud. Vaya, esa biblioteca significó algo para miles de tijuanenses. Estamos diciéndole adiós a un recinto cultural público que durante cuatro décadas albergó a generaciones de lectores, estudiantes y bibliotecarios. Muchas personas entregaron su tiempo, su esfuerzo y sus sueños a esa biblioteca.
Creo que lo menos que merecerían es que alguien les diera las gracias. En una entidad civilizada, yo esperaría que el gobernador convocara a un cierre simbólico de nuestra biblioteca en donde después de agradecer a todos los que en algún momento han sido parte de ella, les anunciara oficialmente el nuevo destino del acervo bibliográfico y nos enseñara un plan concreto, con etapas y plazos, para dotar a Tijuana de una biblioteca pública digna de la frontera más transitada del mundo. En una entidad donde hubiera un respeto por quienes promueven y fomentan la cultura, se habría hecho un foro de consulta para recibir una lluvia de ideas por parte de bibliotecarios, promotores, mediadores de salas de lectura, libreros y lectores. ¿Cuál es el tipo de biblioteca que debe tener una ciudad como Tijuana? En lugar de eso, un día simplemente sacan los libros como quien emprende la mudanza de una nave industrial de maquiladora. Nos enteramos por denuncias de redes sociales. ¿A dónde van los libros? Quién sabe a dónde irán (Piporro dixit). ¿Cuál es el futuro de la biblioteca? En forzada entrevista banquetera, el gobernador declara que le pedirán al presidente en donativo el viejo edificio de correos, algo vago, en el aire, a ver si chicle y pega, casi como una limosna. ¿Hay un plan, una ruta estratégica, al menos un esbozo? No, nada. En octubre de 2019, siendo gobernador electo, Jaime Bonilla nos invitó a varios integrantes de la “comunidad cultural” a que celebráramos una reunión para aportar propuestas e ideas. Dijo que él quería ser recordado como el gobernador de la cultura. Aprecié y agradecí el gesto, pues no se trataba de una reunión electorera para buscar votos, pues la elección ya estaba ganada y ninguno de sus antecesores panistas había hecho lo mismo antes. También habría apreciado si nos hubieran preguntado sobre el cierre y el destino de la biblioteca. Conozco desde hace más de 18 años al secretario de Cultura Pedro Ochoa. Es mi amigo y tengo plena confianza en su gran capacidad como funcionario cultural y en que puede gestionar un buen proyecto a futuro, pero hoy simplemente han errado y debo decirlo. Cualquier ciudad que aspire a un mínimo estándar de desarrollo cultural y educacional, debe contar con una gran biblioteca pública central que a su vez funja como cabeza o matriz de una red en las colonias. Una ciudad sin biblioteca es una urbe culturalmente huérfana, mutilada, condenada a la indigencia intelectual. Tijuana es hoy una ciudad sin biblioteca central. ¿Alguna idea? ¿Algo que decir? Esto realmente me hiere en lo profundo.

¡Texto de la campaña de levantamiento de firmas!
A LOS CIUDADANOS DE TIJUANA
El sábado 13 de febrero, en el periódico Frontera de Tijuana, se publicó una nota titulada: “Centro de Gobierno pasará a la UABC pese a manifestaciones”, donde leímos con alarma que ante las protestas de los empleados que actualmente trabajan en las oficinas del Centro de gobierno, que el gobernador “donó” a la Universidad Autónoma de Baja California, y a quienes preocupa su reubicación, el secretario general del gobierno del Estado, Amador Rodríguez Lozano explicó que:
“Todas las áreas de atención al público como antecedentes penales, registro público, pago de impuestos, recaudación, archivos de notaría, entre otros, quedarán en un edificio aledaño que actualmente es usado como biblioteca (sic)”, (Periódico Frontera, Sección A, pag.13).
Quienes valoramos a las bibliotecas públicas y los servicios que se ofrecen en ellas, interpretamos esta declaración como una amenaza de desmantelamiento de la Biblioteca Regional Benito Juárez, que se encuentra próxima a dicho centro de gobierno.
El día 17 algunos ciudadanos fuimos a manifestarnos en la puerta de la Biblioteca con una idea y una convicción muy clara: Biblioteca SÍ, Oficinas NO.
Queremos expresar nuestro total desacuerdo con la decisión de cerrar esta biblioteca y convertirla en espacio de oficinas. Consideramos que se trata de una decisión ineficiente, improvisada y falta de visión.
La Biblioteca Benito Juárez ha prestado y presta un servicio invaluable a los ciudadanos de Tijuana. Cuenta con la única sala que da servicio a ciegos y débiles visuales de la ciudad, con la única hemeroteca, además de los servicios de préstamo y consulta, apoya que personas de escasos recursos acrediten programas de secundaria y preparatoria abierta.
Las bibliotecas públicas, junto con los parques, son los únicos espacios verdaderamente democráticos, a donde acuden niños, jóvenes, adultos, personas de la tercera edad y personas en situación de calle. Son espacios donde muchas personas se sienten cómodos, bienvenidos e integrados y donde hay aprendizaje y convivencia en un ambiente de libertad.
Las bibliotecas públicas de Tijuana han sido ignoradas y poco apoyadas por las administraciones locales desde hace muchos años y el trabajo de apoyo educativo y comunitario que realizan ha estado a cargo de bibliotecarios comprometidos.
Es fácil destruir, lo difícil es construir, respetar y apoyar.
Por lo anteriormente expuesto, solicitamos:
- Que la Biblioteca Regional Benito Juárez no sea convertida en oficinas.
- Que las bibliotecas públicas de Tijuana reciban el apoyo administrativo, presupuestal y político del que han carecido desde hace muchos años.
¡BIBLIOTECA SÍ OFICINAS NO!
1 comentario
Que lamentable noticia ,es increíble que el gobernador sea tran faltó de educación ,no hay bibliotecas en Tijuana porque no y apoyo de ningún nivel de gobierno,y la que había el gobernador la desmantela ,que mentalidad tan tercermundista,Nunca vamos a ser.un país de primer mundo,que decepción la 4 T..