
MEXICALI.-En estos momentos, la 24 Legislatura está atravesando por una tormenta interna al interior de la bancada de Morena, por un lado el legislador Juan Manuel Molina y en otra esquina la líder de la bancada morenista, la diputada Rocío Adame.
Molina encabezaba un grupo que supuestamente integraban las y los diputados locales Víctor Navarro, Manuel Guerrero, Dunia Monserrat Murillo y Alejandra Ang, pero terminó peleado.
Al lado de Rocío Adame, quien es la coordinadora del Grupo Parlamentario de Morena y presidenta de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO), están las diputadas Aracely Geraldo Núñez y Julia Andrea González. Sin olvidar la confianza de la gobernadora Marina del Pilar Avila Olmeda.
Estos dos bandos o posiciones no son firmes, son grupos frágiles que un día pueden permanecer juntos pero luego se andan peleando. Todos contra todos.
El tema es que no solo son los órganos técnicos la causa de esta división, sino que la ambición del diputada Juan Manuel Molina, no parece tener límites porque hasta pidió el voto y la confianza de la bancada del PAN para presidir la JUCOPO, que encabeza Alejandrina Corral, proposición rechazada de inmediato.
Molina quiere quitar a Rocío Adame como líder de la bancada de Morena, ponerse él para presidente de la JUCOPO, donde se derivan los nombramientos de titulares de órganos técnicos y todo el aspecto administrativo de la 24 Legislatura.
Recientemente, el diputado Juan Manuel Molina, presidente de la Comisión de Gobernación, Legislación y Puntos Constitucionales, perdió una votación para elegir a Magistrado del Poder Judicial del Estado, donde había promovido al Juez Salvador Avelar, compañero de mil batallas del legislador morenista.
Vamos a esperar el desenlace de esta novela de traición al interior de Morena en la 24 Legislatura. Por lo pronto Molina ya movió sus piezas para evitar nombramientos de algunos personas de los órganos técnicos.